Porqué Vista será el fin de Microsoft
La presentacion de el nuevo sistema operativo de Microsoft Vista, no hace mas que recordar el hecho que muchos de nosotros no podremos gozar de sus supuestos beneficios.Es que, aparte del prohibitivo precio que pueda tener para un pais como el nuestro (supongo que tendran que aumentarse los costos de importacón y esas cosas), se presenta tambien el tema de que necesita unos requerimientos de Hardware y Software que, en vista del mercado clonico que impera en el País, muy pocos podran alcanzar. Yo mismo estoy escribiendo esto desde una computadora que tiene instalada Windows 98, ya que ponerle XP seria mandarla al suicidio Tecnologico, por no contar con las prestaciones necesarias para trabajar con ese SO.Ahora, en The Observer, piensan que la perdida sera tambien para Microsoft , ya que las dificultades presentadas antes, durante y en el lanzamiento de la RC1, que es algo asi como la version "antes del Beta" del programa, hace pensar que ese modelo de negocio esta ya dando sus ultimos estertores. El articulo "Por que Vista sera el fin del Monolitico Microsoft" declara que programas tan vastos como los SO de Microsoft, seran reeemplazados por Modulos que se puedan armar a medida de cada usuario, con lo que el megasistema de los de Redmond, un producto que pueda trabajar con todo lo que haya sido creado antes y que continue trabajando con lo que venga despues, esta desfasado.
La comparación con Linux es mas que obvia: un grupo de usuarios trabajando via Internet, han logrado mas que la miriada de ingenieros que tiene Microsoft, es decir, un SO que es confiable funcional y puede ser desarrollado a medida del cliente, con lo que la especializacion se incrementa, pero la satisfacción del usuario es mayor, por lo que este podria pagar mas si siente que es un producto que se ajusta a sus necesidades.
Como siempre, la traduccion del articulo es libre, asi que perdonaran los errores cometidos
Bien, la larga espera ya casi acaba. El parto colosal de Microsoft ha producido un heredero. La semana pasada la compañía distribuyó el 'Release Candidate 1' (el 1º Candidato a lanzamiento, ó RC1) de Vista, la nueva encarnación de Windows, a cerca de 5 millones de clientes favorecidos. Piense en él como el software beta final. Microsoft dice que aún está en curso de entregar una versión para clientes corporativos en noviembre, seguido por un lanzamiento para consumidores domésticos en enero. Microsoft también develó los costos del nuevo sistema operativo. La versión "Home Basic" costará $199. La "Home Premium" estará a $239. El "Vista Business" se tasa en $299. Y "Vista Ultimate" estará en $399 todo incluido. Las vulnerabilidades de seguridad vienen gratis con todas las versiones. Hay también un "Vista Starter" que será puesta en venta en países pobres, en una tentativa vana de parar a los que pirateen "Vista Ultimate" y lo vendan en las calles de Shangai, de Bangkok y de Singapur por un dólar la copia.
Habrá una predecible (y costosa) campaña de propaganda, que coincidirá con el lanzamiento final del software. Pero en Redmond, Washington, el campus de Microsoft, los únicos sonidos que se oirán son de gente que murmura "nunca mas de nuevo". Porque la historia de Vista ha resultado ser una pesadilla corporativa interminable. El sistema llega dos años tarde, y la versión lanzada será solamente una sombra de lo qué fue anunciado cuando era conocido con el código "Longhorn". Ha dejado tras él restos corporativos y ha incitado una reorganización importante de la plana mayor de la compañía. Jim Allchin, uno de los mayores ideólogos de línea dura de la compañía (y autor de la nota interna sobre el "máximo aprovechamiento" del monopolio de Windows, que probablemente activó el caso antimonopolio en 1998), ha anunciado que se irá cuando Vista aparezca. Y cuando RC1 fue lanzado, se anunció que Brian Valentine, jefe de sistemas operativos de Microsoft, se va a Amazon.com. Según versión de Seattle, la salida de Valentine es amistosa, pero su salida señala el final de una era.
La saga de Vista tiene dos lecciones interesantes para el negocio de las computadoras. Plantea, por ejemplo, la cuestión de que la manera de producir productos de software de esta complejidad ha alcanzado su límite natural. Microsoft es una compañía extremadamente rica e inventiva, pero la tarea de crear y de lanzar Vista la estiró al punto de quiebre. Otras compañías se habrían quebrado bajo esa tensión. Pero mientras que los ingenieros de Microsoft caminaban penosamente a través de esa vía crucis, la comunidad Open Source presentó una serie de mejoras importantes al sistema operativo Linux. ¿Cómo pueden los hackers, dispersos a través del globo, trabajando sin cobrar, ligados solamente por la red y los valores compartidos, superar a la compañía más grande de software en el planeta?
La réplica de Microsoft es que Vista es mucho más compleja que Linux. Pero esa no es toda la historia. Podría ser que las empresas totalmente interconectadas como el proyecto Linux, son realmente una manera mejor de producir productos muy complejos, como el sistema de producción "esbelto" de Toyota es la mejor manera de hacer los coches. Las dificultades en desarrollar Vista provinieron su estructura monolítica y la necesidad de la "compatibilidad reversa", asegurándose de que el software usado por los clientes en viejas versiones de Windows trabajará también con Vista. Esta extensa acumulación de legados actúa como un ancla en la innovación.
El trauma de Vista ha convencido a algunos ingenieros de Microsoft de que tienen que adoptar una aproximación radicalmente diferente. Sus contornos son ya visibles. Implica, en primer lugar, abandonar la idea de un sistema operativo monolítico y fraccionarlo en módulos, y, en segundo lugar, adoptar la "virtualización" - una tecnología maestra que permitiría a una máquina funcionar con varios sistemas operativos (o sus módulos) en paralelo - para ocuparse del problema de la compatibilidad reversa.
Virtualización es la Siguiente Gran Cosa en computación, y la lección de Vista es que Microsoft tendrá que seguirla para sobrevivir en el mercado de los sistemas operativos. El problema (para Microsoft) es que el líder en esa tecnología es Xensource, una extensión del laboratorio de computo de la universidad de Cambridge. Y aquí es donde las deliciosas ironías comienzan. Porque, no sólo el laboratorio esta instalado en el edificio William Gates (en reconocimiento a una donación del Presidente de Microsoft), sino que la tecnología de base de Xen es - ¡esperen a oírlo! - Open Source, que en Redmond todavía se ve como la simiente del demonio comunista. A su debido tiempo, un acuerdo será alcanzado - y Xensource será puesto en venta. Si pensabas invertir, perdiste tu oportunidad. John Doerr, el venture capitalist más grande del mundo (Sun Microsystems, Compaq, loto, Intuit, Genentech, Millennium, Netscape, Amazon y Google, entre otras), lo ha conseguido antes que tú. En este negocio, tienes que levantarse temprano si deseas seguir en una cama.

Tags: The Observer, Microsoft, Vista, Longhorn, Linux, Traduccion, Operador, DesvariosPropios



1 Comments:
www.marc3art.eu
Publicar un comentario en la entrada
Links to this post:
Crear un enlace
<< Home